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Me chiflan los estereogramas

Estaba en Rumanía hace ya más de unos 11-12 años y en una revista que sacaron creo que en febrero y en la contraportada había, supuestamente, una imagen en 3D de un corazón. Una imagen que nadie podía ver. Fue muy frustrante, especialmente cuando una compañera logró verla. No sabíamos si nos estaba tomando el pelo o no, pero dijo que el secreto es verlo pero no mirarlo. Como cuando miras una cosa pero piensas en otra, y entonces se descubre. 

Y después de muchos intentos, la vi. Fue de lo más mágico. Poder ver algo que casi nadie podía ver y que muchos han dejado de intentar. 

Y aún hoy mismo, me fascinan. Son maravillosos. No me canso. Aunque sólo sea una imagen al fin y al cabo. Pero parece otra dimensión. Esa nitidez es algo extraordinario. Siempre me pone de buen humor mirar un estereograma. ¿Mi parte favorita? Cuando después de unos 4-5 segundos de intentar verla de repente se abre, como un estado de trance, y lo que estaba invisible se vuelve claro, exclusivo, bello. 

Aquí están algunas de mis favoritas: 

















It's not the end of the world, it's the end of how things used to be

My kind of girl


Asíntota






Claro que yo también quise ser princesa
y el centro de su universo
y un poema.
Y que llegara tarde al trabajo alguna vez
por mi culpa.
Que una mezcla de sus genes y los míos
jugara a las muñecas en el salón.
Que los domingos se parecieran a cualquier cosa
menos a domingos.
Que los eneros no tuviera que recurrir a la estufa
para calentarme los pies.
Yo quería un jardín y rosales
y un mar con sus olas,
una talla mas de pecho o quizás dos,
un cruce de piernas más erótico
y una voz más femenina.
Quería un montón de fotos con la sonrisa desnuda,
un viaje a Grecia,
un trabajo más decente.
Quería aquello
y eso
y lo otro
y un poco de aquí
y otro poco de allá
y a el.
Sobretodo yo lo quería a el.
Que mis orgasmos no se los tragara el desagüe,
ni mi corazón se quedara sin cobertura
y que los espejos y los hombres
me dijeran la verdad sobre mi cuerpo.
Quería tartas en todos mis cumpleaños
y una posdata que dijera “te echo tanto de menos”
y sexo sin condón ni asientos de coches
y “cariño” y “amor” y “gordita”
y un “¿como estas de tu jaquecas?”
y un ” te sienta tan bien ese vestido".
Quería desnudarme en sus pupilas,
comer helado en su espalda,
fumarme un cigarro en su boca,
un silencio que rompiera su palabra,
un hombro que durmiera mis bostezos,
que me sentara mejor aquella falda
y esa blusa
y su piel.
Sobretodo su piel.
Y es que aunque ahora no te lo creas
yo solamente quise ser feliz.
Ernesto Pérez Vallejo

Cuteness


Brainache



"-Are they real, the things I experienced? My wife? The loss of my son? 

-Every host needs a backstory, Bernard. You know that. The self is a kind of fiction, for hosts and humans alike. It's a story we tell ourselves. And every story needs a beginning. Your imagined suffering makes you lifelike. 

-Lifelike, but not alive? Pain only exists in the mind. It's always imagined. So what's the difference between my pain and yours? Between you and me? 

-This was the very question that consumed Arnold, filled him with guilt, eventually drove him mad. The answer always seemed obvious to me. There is no threshold that makes us greater than the sum of our parts, no inflection point at which we become fully alive. We can't define consciousness because consciousness does not exist. Humans fancy that there's something special about the way we perceive the world, and yet we live in loops as tight and as closed as the hosts do, seldom questioning our choices, content, for the most part, to be told what to do next. No, my friend, you're not missing anything at all."

Westworld, 1x8

Quote

"Toma tu corazón roto y conviértelo en arte". 


Attitude


O imagine spune mai mult decat o mie de cuvinte

Good mood